domingo 29 de enero de 2012

otra vez me equivoqué

llegaste con tu pelo rapado y tus pendientes largos, una sonrisa que eclipsaba el mundo y devoraba la luz, hablando de lo feliz que estás. me enamoré, perdido y rendido, en un solo instante. al siguiente te imaginé por mis rincones, tropezándome contigo en cotidianidades habituales. para cuando había recopilado fuerzas para hablarte y estaba decidido a darle una patada a mis inseguridades, entonces y justo entonces, te vi agarrando la mano y besando a quien estaba a tu lado. asumí la derrota antes incluso de entrar en batalla y sólo me quedó soñar en ese universo paralelo en el que he nacido mujer y soy yo la que se sienta en tu mesa, abrazando tu cintura.

jueves 15 de diciembre de 2011

María (del pueblito argentino, sin acento apenas),

Me sentaría a peinarte, a tu espalda, con un cepillo suave, de esos que no tienen pelotitas en las puntas, que son como otro peinado en un ojo pequeño sobre la palma. Y a cada golpe de mano, hilvanaría una pregunta que, sin esperar resupesta, subiría el color de tus mejillas y provocaría que tuvieras que controlar una sonrisa, leve, pero inevitable. Te cantaría algo al oído, con mi voz que no sabe cantar, y querrás levantarte y bailar. Pero no te dejaré, porque tendré que cantarte la melodía entera, la que estará saltando de tus ojos, aunque no pueda verlos porque mi mirada esté demasiado centrada en desenredar tu pelo que se desliza entre mis dedos. Y bastará sólo un gesto para poder decirte que te quedes donde estás, como un ruego, como una orden sin autoridad, como el deseo ineludible que es en realidad. Y susurrar tu nombre para mí, en voz baja pero clara, aunque lo oigas, con tus mechones atrapados entre mi presa. Esperando a que me mires asintiendo, para desbordar encima tuyo el abrazo y los besos que contengo a duras penas. Mientras, me conformaré con andar detrás de ti, mendigando los retazos de olor que quedan flotando tras tus idas y venidas, intentando que no se note que devoro furtivamente el perfume que abandonas tras tus pasos.

domingo 30 de octubre de 2011

ojos de olivia

porque sé que jamás podría cansarme de mirarlos. porque sé que me levantaría anciano y verte despertar seguiría produciéndome una sonrisa. porque perderme en el fondo casi transparente que envuelve la luna nueva de tus pupilas sería la única forma de encontrarme cada día. porque como devorador de belleza me saciaría cada instante que estuvieras a mi lado. porque eres la utopía que existe, sin error, sin leyenda, aunque distes de mí tanto como la atlántida. porque transpiran algo que me inquieta. por ello y por lo que callo escribo. porque un instante mirándote de cerca crearía un recuerdo imborrable que llevarme a la tumba. tus ojos, tus ojos...

sábado 13 de agosto de 2011

mara

nada sería tan hermoso como cruzar tu espalda de este a oeste, pasando de puntillas, rozando con la yema del dedo el relieve de lo que sólo el espejo puede revelarte. la pena es que tus ojos, dos soles de tierra, no podrán ver cómo el placer invade mis manos al seguir las dunas secretas que se dibujan sin tocarlas apenas, en el espacio que se muestra entre tus hombros.

viernes 1 de julio de 2011

mar

vestida de negro, uniforme masculino, el pelo recogido, uniformada casi hasta en el maquillaje, una mirada enmarcada en rímel que hace que respire más despacio y el corazón me lata más deprisa. una tarjeta que te delata como encargada de catering. me bastan dos palabras tuyas para que algo traspase tu imagen forzada de chica florero y sienta que hay un cerebro funcionando detrás de esa sonrisa. unos tragos más tarde reúno el valor y escudado en un amigo pregunto por lo que hay en la persona y mis sospechas se confirman. arquitecta en formación. tus ojos no mentían y atesoraré su recuerdo, pues nada más podré llevarme.

lunes 23 de mayo de 2011

esmeralda

antes de que las sensaciones se diluyan
el roce de tus labios ha sido como beber de la fuente de Ponce de León
sentir tus dedos en mis brazos
como un escalofrío como el que siente el náufrago
que recupera un abrazo perdido
tu sonrisa abierta de par en par
como entrada al edén
y tus ojos oscuros
robándole el brillo a la luna
se despiden de mí inevitables.
yo me llevo un pedacito de hermosura
colgado de mi boca

jueves 19 de mayo de 2011

mariana

si por un momento
viera en tus ojos una chispa de deseo
sintiera calor tras un roce fortuito
escuchara una duda en una palabra susurrada
te envolvería como el kraken al barco perdido
como la montaña al grano de arena
del que depende que la cumbre aguante
te saltaría encima como el gato
que de repente recuerda su gen de cazador
te vería pequeña entre mis dedos
yo frágil ante tu sonrisa
tú esquiva ante mis embites
yo dulce entre mis fuegos